miércoles, 13 de febrero de 2013

Atrapado en el tiempo, hasta 7 de abril

Cuando el sábado 2 de febrero, al parecer el Día de la Marmota, veía una vez más la película Atrapado en el tiempo me percaté de padecer un síntoma parecido. El protagonista está atrapado a la fuerza  en un sólo día.Yo en un siglo y casi de propósito.Será porque la juventud quedó atrás, porque la sensación de felicidad y el orgullo de ser y estar desapareció, o porque siempre me agobió el irremediable paso del Tiempo. Fuere lo que fuere y en cualquier proporción, a veces me da la impresión de haber quedado atrapado en el siglo XX. Al fin y al cabo viví 42 años en él y allí tracé o elegí las sendas varias que componen una vida, una de ellas finalmente evidenciada como equivocada o malagroda. De este sigloXXI ya espero menos, las ilusiones o esperanzas se refieren mas bien a una supervivencia que siempre se desea larga, digna, saludable y soportable, para ti mismo y para tu entorno, que en mi caso es bien parco.
La evidencia de lo dicho, no es solo la propia percepción, sino el gusto por músicas rancias y trasnochadas y por literatura pasada, o si editada hoy, referida al siglo anterior.
¡Cuanto me cuesta que me atraiga una obra nueva! Si es novela histórica, no me interesa, porque nunca me interesó la narrativa de ficción del que no vivió el momento, y si la ambientación es de hoy ya me lo cuento yo mismo.Claro que es arrogancia, pero para la novela sólo me interesa el pasado y no remoto. Hoy he acabado un novelón clásico e imprescindible, que solo lamento no haber leído antes: "Servidumbre humana" de W.Somerset Maugham , editorial Plaza & janés 1966, y en colección que atinadamente se titula La obra inolvidable. Escritor no pasado de moda para mi y cuyas 600 apretadas páginas compré por tan sólo 3vol.= 1 euro a final de año.Por la ambientación me ha recordado a  La mitad de 6 peniques de H.G.Wells, leída en otoño pasado y cuyo film  visto el lunes 11 me ha servido para ambientarme en la obra de Somerset.De hecho hay coincidencias en los protagonistas de ambas novelas, no sólo cronológicas y geográficas, sino biográficas, como la orfandad, y el empleo transitorio en una tienda de tejidos y en régimen de internado.
Pero no me he olvidado del otro A.K.[ Artur Koestler] cuyo proceso judicial-militar en la Sevilla de 1937 aún tengo que estudiar. Otra casualidad más: Philip Carey, el protagonista de Servidumbre humana, acaba la novela renunciando a su largo y acariciado deseo de ir a España (Sevilla), y yo ahora he de retomar a Koestler donde lo dejé : en la cárcel de Sevilla en 1937.
¿Y de la música trasnochada qué?
Sí, realmente actual la lista de reproducción del canal youtube que oía y veía mientras escribía: Alberto Rabliagati, Heino&Andre Rieu, Jimmy Fontana,Debie Reynolds, Ronny, Al Bano & Romina, Lina Termini, Andy Willians y Peter Anders. Sí, rabiosa actualidad.

18 de febrero de 2013: No sé si no sería más adecuado hablar de atrapados en el tiempo. Claro que él solo ha vivido 15 años en el siglo XX, pero comparte conmigo muchos gustos y se siente atraído enormememente por la Historia y por las genealogías y antepasados.El viernes 15 le acompañé a esas vetustas salas de la biblioteca de Letras de la UB donde le gusta leer,y me enseñó los estantes en 3 niveles separadosos por un suelo de rejilla de hierro. Vimos el pauperrimo estante de húngaros, y  dudamos en uno que finalmente tengo, pero nos llevamos unos poemas de Jozsef Attila que no teníamos.Era una orgía de libros poder verlos en vertical a la vez en tres niveles.No desaproveché el llevarme algunas lecturas, una ayer  empezada y tan principal como todo lo suyo: El volga nace en Europa de C. Malaparte.






Viernes 22 de febrero: Llega la noche, o casi llega la noche son casi las 19 horas, y he bajado del zaquizamí para consultar las fechas de Rainer María Rilke, y con manifiesto entusiasmo me llama mi hijo, que contagiado del gusanillo ya tiene  el  pedido que le he hecho para que saque de la Biblioteca de Letras de la UB. Un Doctor Faustus de Tomas Mann, y algunas obras de autores citados por S.Zweig en El legado de Europa y que dentro de un rato acabo: Artur Schnitzler [ que iba a ver de nuevo citado en Alma Mahler, y a Jacob Wasserman, de los cuales ha cogido algunas obras.
decía el otro día lo de Atrapado en el siglo XX, y no se me escapa que en el atrapamiento he de hacer también un acotamiento en la dimensión espacial, ya que más allá del Viejo mundo, más allá del legado de Europa, al menos literariamente, me interesa todo muy poco.

26 de febrero de 2013: No es tanta ilusión como la adquisición en propiedad, pero también tiene su qué coger el paquete de cuatro obras en prestamo para inmersionarse en una tras otra. Mañana me meteré con el descubierto ARTHUR SCHNITZER, y en su Juventud en Viena (autobiografía). Curiosamente lo he visto citado y comentado en las dos últimas obras leídas, la de Zweig y la de Alma Mahler-Werfer´. Me fijé en él porque en las páginas que le dedica Zweig lo trata de demodé hablando del paso entre el siglo XIX y XX, en cambio la solapa de presentacion de Acantilado (2004),a la obra propuesta comenta de las obras del autor que: "revelan una extraordinaria modernidad, tanto en el orden psicológico como en el meramente formal".

Entrañable ha sido la lectura de la autobiografía de Alma, como todas las biografías tienen el punto emocional de las muertes, en este caso no la de ella, pero si la de su primer marido, Mahler sin el tratamiento dramático que sí le da y trasmite  en cambio por la de su definitivo Franz Werfer, y más aún por la muerte de su  hija Manon con 18 años(+1934).El desfile por sus páginas de artistas y literatos es tan prolijo que parece fantasioso el que se conocieran tanto y tantos, de tal forma que de los no nombrados o poco citados, uno se pregunta si no estarían enemistados. Hasta lo coral se traslada al exilio en norteamerica donde incluso desfilan los húngaros Fodor y Bus-Fekete (marido de María Fagyas).
Y si todos ellos fueron hostilizados por el nazismo, uno se pregunta si hubo literatos, no ideólogos, afines al mismo. Húngaros sabemos que sí, aunque no fuesen las obras que nos han llegado de ellos al español propagandistas hitlerianas, y sólo sabemos de sus tendencias. Pero hay que suponer que el III Reich tendría literatos adictos, cuya adscripción  a la religión pagana y criminal les ha llevado a su proscripción y solo perviven entre los nostálgicos de la pesadilla.Buscaremos alguno.


¿SON LAMARCKIANAS LAS LECTURAS?
Algo de lamarckiano debe tener mi hijo que debe creer sin ser consciente de ello en la “herencia de los caracteres adquiridos”. Es la explicación al por qué se implica tanto o le interesan no sólo mis libros propios sino mis lecturas, como si el leerlas yo , ya le aprovecharan o contabilizaran a él de algún modo.

Mis últimas copias, esta vez de poesía:


18 de marzo de 2013: Del lote germánico de esos 5 libros en préstamo, el sábado 16 empecé el último que me queda por leer:  Doctor Faustus. Luego acometeré uno más del tema, pero no de narrativa sino de ensayo que aún no me ha pasado mi hijo, y luego dos en propiedad adquiridos en El Astillero el martes 12 de marzo, por 4 euros cada uno: EL SECRETO DE UN HOMBRE y LOS SEIS HERMANOS DE NÁPOLES, de  WERFEL, Franz.

Dos hungaridades por temática, que no por autor: La historia verídica de la cruz restaurada de Werfel, y el libro juvenil de Irene Dische descendiente de húngaros: Entre dos buenas rachas

11 comentarios:

  1. Yo también me siento atrapada en el siglo XX. Aunque no me limito literariamente a ese periodo, las novelas que más me han impactado han sido escritas en ese espacio temporal, y es también la época que más me interesa. Es que el siglo pasado ha dado para mucho, la verdad... aunque haya desembocado en esta realidad tan pervertida.

    El nuevo siglo trajo al menos algo hermoso a mi vida, y sólo por eso no puedo decir que para mí haya sido totalmente negativo, aunque en todo lo demás el balance no pueda ser más desalentador. Supongo que hay circunstancias inevitablemente tristes como la vejez de los padres, y el propio declive aunque sea mínimo, que hace que cualquier tiempo (siglo) pasado se mejor.

    En cuanto a la música, pues también me atrae la de épocas pasadas, pero como en los libros tengo el espíritu abierto a nuevas corrientes. Quizá en lo que más me apego al siglo pasado sea en el cine, porque creo que del cine actual tan sólo me identifico con el argentino.

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  2. Por cierto, "Atrapado en el tiempo" es una película que me encanta. ¿Eres tú el joven protagonista del cartel?

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  3. El niño es mi hijo, que me mira a mi que lo tenía en brazos. Por eso le he dedicado la 2ª parte del post.Fabulosa como digo la Biblioteca de Letras de la UB

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  4. Hace tiempo que ando detrás de conseguir una biografía de Alma Mahler, así que tomo nota de la que citas, que además tiene el mayor atractivo de ser "auto".

    El Doctor Fausto lo tengo, en el mismo volumen de "La montaña mágica" que leímos simultáneamente. Te agradecería que me contaras tu impresión sobre la obra, que a mí, en distintas exploraciones superficiales, me parece de una dificultad extrema.

    Un abrazo.

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Pues sinceramente no vale la pena ,creo yo , acometer Doctor Faustus. La abundancia de personajes provoca no solo la poca retención en los mismos, sino la falta de comunicación con el autor.La concluyente opinión sobre la obra es cuando a menos de un mes de haberla leído, ya me cuesta retenerla para comentarte algo, su deslabazada trama se me ha escapado por los poros de la memoria.

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  7. Pues tomo nota, ya digo que en algún vistazo explorativo había tenido esa impresión.

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  8. Por cierto, para memoria, la mía no tiene poros sino socavones. "Doctor Fausto" no comparte espacio con el volumen de "La montaña mágica", sino que está en otro en compañía de otros relatos. "La montaña..." tiene un libro para ella sola.

    Qué penita doy, madre...;-P

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  9. Ya me extrañaba lo que decías, pues me parecía raro que dos tochos estuviesen en un mismo volumen.
    Por cierto que para seguir ambientado ví el otro día una película basada en la autobiografía de Alma, pero me gustó mucho más el libro que el film LA NOVIA DEL VIENTO.
    Quien merece la pena es su tercer y definitivo marido: Franz Werfel, del que ahora estoy leyendo LOS SEIS HERMANOS DE NÁPOLES.

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  10. Pues tomo nota de Werfel y empiezo a rastrear sus obras, ya te diré cuando me haga con alguna.

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